El plan del presidente de la FIFA, Gianni Infantino, para permitir que inversionistas privados participaran en el negocio del Mundial quedó prácticamente cancelado, luego del fuerte rechazo de varias federaciones y de la amenaza de la UEFA de boicotear las competencias de la FIFA.
La propuesta buscaba crear una empresa para administrar los derechos comerciales del Mundial y vender una parte a inversionistas. Sin embargo, la presión fue tan grande que el proyecto ya no seguirá adelante, según reportó el New York Post.
La polémica también provocó divisiones dentro de la FIFA. Incluso, Carlos Cordeiro, uno de los principales asesores de Infantino, presentó su renuncia en desacuerdo con la iniciativa.
