- La entrevista de Matt Damon y Anne Hathaway sobre «La Odisea» ofrece una lección inesperada sobre cómo mantener un matrimonio duradero
Mientras promocionaban la nueva película La Odisea con iHeart Radio, Matt Damon y Anne Hathaway terminaron hablando menos de la Grecia antigua y más del matrimonio moderno. La conversación comenzó con una broma. Sus personajes, Odiseo y Penélope, pasan dos largas décadas separados, lo que llevó a Hathaway a comentar en tono de broma que tal vez ese fuera el secreto de su exitoso matrimonio. Aunque Damon se rió con ella, intervino para ofrecer una perspectiva que resultó sorprendentemente sabia.
«En el matrimonio, uno quiere seguir teniendo una vida propia y respetar la vida propia de la otra persona».
Un matrimonio duradero
Curiosamente, ninguno de los dos actores habla desde la emoción vertiginosa de la vida de recién casados. Damon lleva 20 años casado con Luciana Barroso. Hathaway lleva más de una década casada con Adam Shulman, y la pareja está esperando su tercer hijo. Sus vidas han cambiado enormemente desde que se dieron el «sí, quiero», pero ambos parecen entender instintivamente que el matrimonio no consiste en fusionar gradualmente dos vidas en una sola existencia indistinguible.
Y ahí es donde la gente podría confundirse al analizar el panorama que se presenta en el Génesis. Cuando leemos que «los dos se convertirán en una sola carne» (Génesis 2,24), las Escrituras no están describiendo la desaparición de dos personas distintas. La unidad no es lo mismo que la uniformidad. El matrimonio une dos vidas, pero no reduce dos personalidades a una sola.
Un amor libre
El Papa Francisco hizo una observación notablemente similar en Amoris Laetitia. Escribió que el amor «libera» en lugar de buscar controlar, permitiendo a los cónyuges espacios de autonomía, apertura al mundo y nuevas experiencias que, en última instancia, enriquecen su relación.
Quizás por eso los comentarios de Damon se sienten tan acertados en una conversación sobre La Odisea. La epopeya de Homero siempre ha tratado sobre el reencuentro, pero los reencuentros solo tienen sentido porque las personas que regresan a casa han seguido creciendo mientras estuvieron separadas.
Odiseo y Penélope soportaron 20 años de separación porque no tenían otra opción. Afortunadamente, son pocos los matrimonios que se verán sometidos a una prueba como esa. Sin embargo, la reflexión de Damon toca una verdad que La Odisea celebra de manera sutil: un matrimonio duradero no se construye cuando dos personas se pierden la una en la otra. Se construye cuando dos personas nunca dejan de descubrir en quién se está convirtiendo el otro.
