Y esto se repite en todos lados… Usuarios del transporte público de Bogotá evaden el pago de las tarifas para protestar por el alza de los precios

La Policía colombiana detuvo de forma reciente a por lo menos 24 personas en Bogotá durante los actos de protesta en contra del aumento de tarifas en el transporte público, mientras miles de pasajeros ingresan a las estaciones sin abonar el servicio para rechazar la subida de precios. 

Los nuevos valores en el servicio de TransMilenio, que representan un alza de 150 pesos (0,038 dólares), generaron malestar entre muchos capitalinos, luego de dos años sin incrementos. Ahora, los viajes del sistema troncal pasan de 2.300 a 2.450 pesos (0,62 dólares), mientras que la red zonal se eleva desde los 2.500 hasta los 2.650 (0,67 dólares). Con ese contexto, este martes se llevó a cabo una ‘colatón’, bajo el lema: «Evadir, no pagar, otra forma de luchar».

Ante la consulta de RT, muchos inconformes expresan su malestar por el aumento: «Es una injusticia lo que están haciendo con el TransMilenio. La alcaldesa [Claudia López Hernández] no sabe manejar el Gobierno, tiene que salir de ahí», dice uno de ellos. «Me afecta mucho, como estudiante y trabajador, la economía que tengo no es suficiente», lamenta un joven. Al considerar que los trabajadores deben viajar, en promedio, 25 días al mes, el gasto total representa unos 132.500 pesos (33,31 dólares) por persona.

«No mejora el servicio»

Heidy Sánchez, concejala de Bogotá, afirma que «la gente siente inconformidad por el incremento, pero además porque ello tampoco se ve traducido en la mejora del servicio». Y agrega: «Esto va para subsidiar el Fondo de Estabilización Tarifaria, que no solamente cubre la operación, sino que también cubre las ganancias de los operadores privados de TransMilenio».

Por otro lado, aquella dirigente recuerda que López Hernández «se había comprometido a no incrementar la tarifa». A su criterio, «se ha convertido en una costumbre no cumplir lo que prometió en campaña». 

Desde la Policía local, el comandante del Servicio del Transporte Masivo de Bogotá, Jader Llerena, señala que este servicio público atraviesa un clima de tensión constante, en un contexto de descontento general, incluso a nivel nacional: «Estamos en un semestre muy álgido porque se unen muchas cosas, especialmente en el servicio de TransMilenio. Desde hace un año, año y medio, por ser una pieza fundamental de Bogotá, cada vez que hay una protesta utilizan este sistema de transporte masivo para afectar la movilidad».

Entre tanto, 4 millones de personas utilizan este servicio público en la capital de Colombia, lo que representa a la mitad de su población.