Creo que esto sí está mal… Revelan que podrían haber muerto 1.500 personas sin techo en las calles de Los Ángeles durante la pandemia 

Unas 1.493 personas sin hogar murieron en las calles de Los Ángeles (California, EE.UU.) desde marzo 2020 hasta julio 2021, según una investigación de la Universidad de California sobre el impacto de la pandemia en la población sin hogar.

La crisis de las personas sin techo es un grave problema al que las autoridades de Los Ángeles han tenido que enfrentarse durante la pandemia y las medidas adoptadas para hacer frente a esta crisis parecen no haber sido suficientes.

Según el informe ‘We Do Not Forget: Stolen Lives of LA’s Unhoused During the covid-19 Pandemic’ (‘No olvidamos: Vidas Robadas de los sin techo de Los Ángeles durante la pandemia del covid-19’, en español), publicado el 1 de diciembre, el mayor número de muertes se produjo en las aceras, un total de 542 personas.

Imagen ilustrativa

Los precios inmobiliarios en EE.UU. se disparan y dejan a los más necesitados en peligro de desalojo

Los fallecidos también fueron hallados en aparcamientos, callejones, tiendas de campaña, parques, vías férreas, campamentos temporales, paradas de autobuses, refugios, cauces fluviales, pasos subterráneos, solares, edificios abandonados, playas, laderas y servicios públicos. Las muertes se produjeron por distintas razones: 48 % se clasificaron como accidentales, 19 % por causas naturales, 13 % como homicidios y 9 % como suicidios.

Además, se informó que otras 418 personas murieron en habitaciones de hoteles o moteles durante la crisis sanitaria. El año pasado las autoridades pusieron en marcha una iniciativa para proporcionar una vivienda a las personas sin techo y protegerlas contra el covid-19. El proyecto denominado Roomkey ofrece a las personas sin hogar habitaciones en hoteles como un alojamiento temporal. Por eso, los investigadores consideran que este número debería añadirse a los datos oficiales.

La edad media de los fallecidos es de 47 años y la causa más frecuente fue la sobredosis accidental. Ananya Roy, directora del Instituto Luskin sobre Desigualdad y Democracia de la Universidad de California, dijo que esta temprana edad de muerte era especialmente preocupante.  

«El hecho de que la gente muera al aire libre y en las veredas es un fracaso del Estado», declaró por su parte Chloe Rosenstock, coautora del informe.